viernes, 2 de abril de 2010

EL ESPINAZO DE LA NOCHE

Hace mucho tiempo ya que iniciamos las clases de Teoría Jurídica Contemporánea II y contrario a la información que esperaba se formularon una serie de cuestionamientos, que aun cuando no me eran ajenos, me resultaban un tanto desconcertantes respecto a qué es la realidad, qué es lo verdadero y lo falso, por dónde sale el sol, etc., a los cuales se les fue dado la atención pertinente. También recuerdo que por esos días el profesor nos recomendó que viéramos un episodio de la serie de Cosmos de Carl Sagan. No estoy muy cierta si fue el que vi, aunque intuyo que si por el contenido del mismo. Es un fascinante capítulo que inicia con un cuestionamiento que el propio Carl Sagan, nos informa que, se planteó cuando era un niño: ¿Qué son las estrellas? A partir de ese momento su curiosidad lo condujó a investigar en las fuentes más cercanas a su alcance que eran los libros. Obtuvo como primera respuesta que las estrellas eran las luces de la noche, lo que incentivó más su inquietud. De esta manera, inicia una aventura hacia el pasado que encuentra su punto de partida con los nómadas que según él, pensaban que las estrellas eran fogatas de otros cazadores que inexplicablemente no se caían. También menciona que los cazadores de la República de Botswana, desde cuya latitud se aprecia la vía láctea, la consideran como El Espinazo de la Noche y que da título a este blog, ya que sin su presencia seguramente los pedazos de cielo caerían sobre nosotros. Posteriormente, impotentes ante los fenómenos naturales, los hombres crearon mitos y ritos y atribuyeron a cada uno de los cuerpos celestes, poderes y en consecuencia, surgió una pléyade de sacerdotes para honrarlos. No fue sino hasta el siglo VI A.C. en Jonia, específicamente en la isla de Samos, donde se empieza a cuestionar el poder divino y producto de la observación se determina que existe un orden y regularidad en la naturaleza que ocasiona los fenómenos que tienen lugar en el mundo, al que se llamó cosmos en contraposición al caos. Inicia una separación entre ciencia y misticismo. A partir de este momento inicia una formidable explicación acerca de los hombres de ciencia y las investigaciones que realizaron a lo largo de los siglos, que lo llevaron a concluir que las estrellas son grandes soles a muchos años luz de distancia y que alrededor de ellos seguramente se encuentran girando otros planetas y en los cuales, indiscutiblemente, habrá otras formas de vida, tal vez similares a las nuestras. Nuestro increible planeta no es más que una minúscula parte en esa inmensidad. Continuando con la explicación de cómo empezó a producirse el conocimiento nos informa que el primer científico fue Tales de Mileto, ya que el enfoque que dio a los fenómenos fue diferente al que se había venido manejando al expresar que el mundo es el resultado de fuerzas materiales internas. A partir de él, continuó una serie de hombres dedicados a explicarse cómo operaban todos los fenómenos naturales. En este orden de ideas tenemos a Anaxímandro de Mileto, quien fue el primero en realizar un experimento con el tiempo; Empedócles, estudio al aire; Demócrito, habla con más claridad y explica que el hombre es un microcosmos. Se ocupó de las partículas mínimas y de que nada existe sin causa natural. No existen dioses ni almas inmortales, por lo que fue perseguido por sus ideas; Anaxágoras, indicó que la luna está fabricada de un material común y el sol no es más que una piedra ardiente. Fue condenado por sus ideas. Todos estos científicos establecieron que a través de la observación y experimentación se puede conocer la naturaleza. Posteriormente, apareció en la escena Pitágoras, quien dijo que a través de la razón se puede aprehender a la naturaleza. Se señala un apuntalamiento matemático de esta última. Las ideas son más reales que la observación y experimentación. Esta línea de pensamiento fue seguida por Platón y Aristóteles, quienes justificaban la separación entre la mente y el cuerpo debido a que vivían en una sociedad esclavista. Después de ellos, Kepler retomó el método jónico de conocer a través de la observación y experimentación. Arístaco fue el primero en reconocer que el sol es el centro del universo y que la tierra gira alrededor del mismo y sobre su propio eje. No obstante este último conocimiento, de manera inconsciente, en nuestra mente persiste la idea de que el sol es el que sale y se pone. En las primeras clases el maestro nos cuestionó precisamente ¿por dónde sale el sol? y la respuesta, casi en automático, fue que por el oriente. De esta circunstancia se derivó la primera regla de la clase : La realidad se construye por consenso. Recomiendo ampliamente que vean este documental, puesto que estoy segura que me quedé muy corta en transmitirles todo lo que se aprende y deduce del mismo.

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