domingo, 25 de abril de 2010
RASHOMON
Cinta magistral de Akira Kurosawa filmada en 1950, que obtuvo un Oscar a la mejor película extranjera. Esta historia nos muestra la relatividad de la realidad acerca de un mismo suceso, visto a través de la experiencia que cada uno de los participantes tuvo en él, incluido el del propio espectador que no alcanza a definir qué fue lo que realmente ocurrió, ya que todos los relatos parecen ser verídicos y posibles. La fuerza emotiva en la interpretación de cada uno de los personajes es única y transmite sus sentimientos de manera nítida. Tenemos la ocasión de ver reflejado en los rostros de un leñador, sacerdote budista y un peregrino las diversas facetas que adquirió el mismo acontecimiento contado a través de un bandido, un marido burlado asesinado y su mujer, violada por el primero. La película realizada en blanco y negro y al parecer con escaso presupuesto, me pareció muy intensa y sus actores, extraordinarios artistas capaces de representar el papel asignado. Los gestos son expresivos y no dejan duda sobre lo que está sintiendo el personaje, ya sea miedo, odio, resentimiento, satisfacción, vergüenza, tristeza, deshonor, etc. La película me pareció extraordinaria y la conclusión acerca de que si no eres egoísta no puedes sobrevivir, cierta.
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