jueves, 18 de marzo de 2010

CONSTELACIONES FAMILIARES

Creo que en todos los tiempos y lugares los seres humanos nos hemos preguntado en mayor o menor grado porque actuamos o no actuamos, de determinadas formas ante ciertas circunstancias. Algunos quizas lo hemos comentado con nuestros familiares o amigos más cercanos y otros tal vez ante una persona ajena: el psiquiatra o psicoterapeuta. En torno a esto último les quiero comentar y no sé si alguno de ustedes haya escuchado acerca de ello, pero existe una nueva terapia (hace 25 años) que se conoce como constelaciones familiares, a las cuales, he tenido la oportunidad de acudir. Por lo que se explica en estas sesiones se trata de un sistema que tiene sus orígenes en Alemania y ha sido desarrollado por Hert Bellinger y tiene como punto toral a las familias y cómo los movimientos que se dan en las mismas alteran el desempeño de cada uno de nosotros, ya sea por muerte, ausencia, excluido, etc. A los que acuden se les llama "consultantes" no pacientes y al terapeuta "constelador". Es una reunión grupal en la que cada uno de los participantes expone alguna duda o problema que tenga, sea laboral, emocional, ecónomico, muerte, etc. Una vez planteado el tema de alguno de ellos, de entre los presentes, el consultante elige a quienes han de representar a los miembros de la familia que el constelador estime convenientes para atender el conflicto, vivos o muertos. Los no elegidos, observamos y de alguna manera, participamos, ya que en cierta forma nos identificamos tanto con los problemas como con la composición de nuestras familias. Es una experiencia única ya que, no se como ocurre, pero los distintos personajes asumen el rol que les ha sido asignado de manera natural (lo he experimentado) y así se crea una conciencia de factores que no nos resultan fácilmente detectables en nuestra vida cotidiana. A través de estas sesiones que duran aproximadamente tres horas (un sábado al mes o varias en los diferentes días de la semana) (he ido los sábados) aprende uno mucho de sí mismo y de su familia. Se crea una conciencia diferente de las circunstancias que nos rodean y nos permite conocer acerca de las personas con las que habitamos anónimamente en esta enorme Ciudad. Es una vivencia enriquecedora, interesante, ilustrativa y no genera adicción. Se puede acudir cuantas veces quieras. Es una decisión totalmente voluntaria. No te agendan cita. No es muy cara (el año pasado cobraban $150). No me pagan por comunicarlo, sólo creo que hay que participar en reuniones diferentes. Si les interesa el tema pueden consultar www.constelaciones.com.mx

No hay comentarios:

Publicar un comentario